domingo, 28 de diciembre de 2008

¡¡¡FELICES FIESTAS!!! ...

Mis mejores deseos para estas Fiestas y el próximo año 2009.

domingo, 21 de septiembre de 2008

Redefinición señes d'dentidá musical....


Nun ye d’estrañar que la socioloxía actual sostenga que resulta cuanto menos apresurao tresformar una categoría estadística – por exemplu, la población que tien ente 13 y 19 años- nun grupo relativamente homoxeneu. Les estremaes zones del mundo social nel que viven persones que comparten estes edaes, pero qu’experimentaron trayectories eductives distintes, relaciones diferentes col mercáu de trabayu, formes d’organización familiar también separtaes, etcétera, van ser verdaderamente determinantes na conformación d’identidaes sociales y culturales, polo que dos grupos de la mesma edá allugaos en llugares del espaciu social allonxaos ente ellos puen presentar escasos puntos de contactu.

Ye por eso qu’esisten cultures en plural, relacionaes con esos mundos sociales particulares, y también con estremaes formes de la industria cultural. Sicasí, en principiu, ye posible observar dalgo vagamente común a toes eses cultures: la música.

Nun llugar como Asturies onde les señes d’dentidá son escases, la mocedá d’anguañu – más que nunca y al delláu de les mocedades de bien d’otros llugares tan indefiníos identitariamente como ella- definese pola pertenencia a un tipu de música más qu’a un tipu de cultura o a un país.

Xeneralmente asóciase la cultura del rock col ímpetu y la rebeldía de la mocedá, col despreciu poles convenciones sociales. Esta asociación ye tan fuerte que, por oposición, otros xéneros musicales – como la copla, l’asturianada o el boleru- pasaron a definise pola ausencia d’eses atributos xuveniles, xenerando una imaxe munches veces gastada y conformista.

Al ser el rock un fenómeno ‘teenager’ promocionáu y vivíu como novedá, nun sorprende que la prédica roncanrolera s’articulara nuna frontal oposición ente adolescentes per un llau y figures ríxides y ridícules per otru. Lo interesante ye cómo esa visión de los xéneros anteriores como fenómenos avieyaos, ensin enerxía, cuadriculaos, terminó afectando l’autoimaxe d’eses mesmos xéneros, como si fuera preferible una identidá negativa a la perda d’identidá.

Nos años 60, 70 y 80, un neñu que fuera un xenial violinista nun podía ser emblema del poder xuvenil, y menos de la que yera exhibíu polos mayores como un exemplu – y polo mesmo, odiáu polos sos pares-. Pa esta xuventú la música clásica convirtióse en música de mayores y pa mayores, dalgo a lo que contribuyó una política musical que consideraba compositores mozos a los menores de 35 años. Escaeciendo que Mozart yá fuera prodixu con sesis años y se-y encargara una ópera con quince, que Rosini fuera a los ventiún años el compositor más famosu del tiempo n’Europa o que Pergolessi morriera célebre a los ventiséis años. Y enxamás se trató de casos aisllaos.

Pero, a patir de la década de los noventa, la llamada ‘world music’ redefine’l papel de les músiques del mundo dientru del contestu de la música moderna, de la música cotidiana. El tangu y la samba, como l’asturianada o’l fado, quedaron conxelados nel cultur a los sos ‘grandes valores’ nes décades de los setenta y ochenta del sieglu XX. Les manifestaciones locales tendieron a ser vistes como expresiones lumpen o como amueses d’un tradicionalismu obsoletu. Con importantes excepciones: la ‘bossa nova’, la ‘nova caçó’ o’l falmenco, son dellos casos nos que, de manera interna y externa, primaron autoimáxenes asemeyaes en dellos aspectos a l’autoimaxen del rock.

Quiciás estos ciclos seyan más fáciles de percibir na distancia. Va una docena d’años cuando’l musicólogu alemán Peter Minden terminaba la so tesis doctoral sobre la canción tradicional asturiana nun s’alvertía nin de lloñe qu’una nueva xeneración diba garrar el relevu xeneracional y convertir el xéneru nun modelo de modernidá pa la propia mocedá del so tiempo y del so país.

Asina, en xeneral, los xéneros locales vuelven a ser miraos con naturalidá, lo que xenera rexonacies positives na autoestima de los propios practicantes – asturianos, andaluces, bretones, arxentinos- y una ganancia global en términos de la diversidá y la explotación de potencialidades especifiques. En suma, que la identidá vuelve a ser vinculada a la identidá de la ciudá na que vive, del país al que pertenez.

martes, 19 de agosto de 2008

Luces, Cámara, ¡¡Acción!!!...


El cine ha vuelto a Gijón y de qué manera. En un irreconocible patio de la Universidad Laboral, ha tenido lugar parte del rodaje de la película ‘Fuga de cerebros’, la ópera prima del director Fernando González.

Cámaras, focos, guiones y hasta neveras para refrescos aparecían frente a la torre de la Laboral. ¿O debería decir de la Universidad de Oxford? Y es que el equipo de producción de la película ha engalanado el patio universitario con césped, bancos, papeleras e inclusive con la bandera del Reino Unido, con el fin de imitar el campus de la Universidad británica. Y no han quedado lejos. ‘Oxford University School of Medicine’ era lo que se podía leer en la fachada del teatro de la Universidad gijonesa. Un trabajo impecable. ‘Ha quedado realmente bien’, comentaban los numerosos visitantes que, picados por la curiosidad, se quedaban a ver el rodaje. El Oxford ficticio era un popurrí de técnicos de sonido, estilistas, figurantes, operarios, gente de dirección y, cómo no, de actores.

Epicentro del interés cinematográfico de la región, el patio de la Laboral se convirtió en un hervidero de curiosos, periodistas y componentes del equipo de la película. Además estaban los figurantes. En torno a una treintena, interpretaban a turistas, estudiantes o profesorado del campus británico. Estos últimos eran ilustrados con unas ostentosas capas negras al más puro estilo Oxford.

El director con los nervios a flor de piel, no paró un solo instante durante todo el rodaje. Con cierta hiperactividad, con pelo rapado y gafas de pasta negras, el debutante se desgañitaba para que todo saliese correcto. ‘Pablo, tienes que estar atento a lo que te diga Gorka, y contestarle’, suplicaba Fernando González al elenco de actores. Walkies en mano, todos los miembros del equipo se coordinaban, cuidando hasta el más mínimo detalle. ‘Vale, estamos chequeando’, concluía el director al término de la grabación de una de las secuencias.

La película, que se rodará en Madrid, Gijón y Guadalajara, contará también con la participación de la actriz Amaia Salamanca como personaje principal.

jueves, 5 de junio de 2008

El límite de la vida humana...

Las intervenciones para alargar la vida humana, que pueden llegar a un máximo de 122 años, no sirven, según el investigador Lloyd Demetrius, uno de los expertos reunidos en Barcelona para abordar esta cuestión.

En plena época de idolatría a los tratamientos antienvejecimiento y a la juventud, los expertos discrepan sobre las posibilidades de alargar la vida humana.

Hace unos cincuenta años se enunció una teoría según la cual el nivel de producción de especies de oxígeno reactivo (ROS) es el primer determinante de la edad de las especies. Estas moléculas son metabolitos que dañan el ADN, los lípidos y las proteínas de las células, ha explicado Lloyd Demetrius, de la Universidad de Harvard, en el simposio sobre Envejecimiento y longevidad organizado por la Obra Social de la Fundación La Caixa, en Barcelona.

Debido al nivel de ROS, seres vivos como los pájaros, con una menor producción de este gas, viven cinco veces más que los mamíferos con la misma masa corporal y con mayor producción de ROS. La aparición de esta teoría científica condujo a muchas personas a tomar antioxidantes para disminuir la producción de ROS, pero no funcionó, ha informado Demetrius. Según propuso este investigador hace cinco años, lo que en realidad determina la longevidad de las especies no es el nivel de ROS sino la estabilidad de su concentración. Los humanos, que tienen una estabilidad metabólica alta, pueden vivir hasta los 122 años. En cambio, los ratones, que la tienen baja, sólo viven cuatro.

Así, la teoría de la restricción calórica para alargar la vida apenas tiene efectos en las personas saludables, ha afirmado. Según sus datos, puede elevar la esperanza de vida media un 30 por ciento y la de vida máxima, un 20 por ciento. Ello se debe a que el ser humano ha evolucionado hasta alcanzar una esperanza de vida de 122 años, a la que se puede aspirar mejorando los estilos de vida pero apenas alargar, a menos que se reorganice todo el genoma.

No obstante, John Speakman, de la Universidad de Aberdeen, en el Reino Unido, investiga con cuatro agentes candidatos para retardar el envejecimiento. De ellos, el más prometedor es la tiroxina, sustancia que aumenta el desacoplamiento de las mitocondrias y reduce la producción de radicales libres, relacionados con el envejecimiento.

Se ha probado en Drosophila, donde eleva la esperanza de vida en torno al 10 ó 15 por ciento (el equivalente a 8 ó 12 años en humanos). La idea es probarla ahora en ratones y, de prosperar, en humanos.

martes, 8 de abril de 2008

Un brillante colaborador...

En la época dorada de la lucha contra el cáncer y el cambio climático llega un aliado inesperado. La investigación está descubriendo que el oro tiene propiedades impagables.

Cuando el prestigioso Centre National de la Recherche Scientifique francés (CNRS, homólogo del CSIC español) ha decidido coordinar en el grupo GdR Or-nano, los esfuerzos de 40 centros nacionales de investigación, es que algo se mueve en torno al oro. El resplandor renovado de este metal lo delatan también los números: el 15% de la demanda anual de oro, que asciende a 4.000 toneladas, procede de la industria y la investigación. Y eso que se utiliza en ínfimas pepitas nanométricas (1 nm=10-9 m).

La extracción de este metal precioso vuelve a ser uno de los negocios más rentables del mundo, y cada vez se busca con más ahínco bajo el suelo. Allí se encuentra en concentraciones de hasta 1 gramo por tonelada, mientras que en superficie no pasa de medio. La gran “mina del rey Salomón” sigue estando en Sudáfrica, que extrae el 26% de las existencias, seguida por EEUU, Australia, China y Rusia, que se lucran con otro 40%. El metal amarillo aún se dedica, en sus tres cuartas partes, a los escaparates de las joyerías, especialmente en la India, que, lejos de investigar, convierte cada año en bisutería 800 toneladas, sobre todo en anillos de compromiso, porque en su cultura suponen una especie de dote y seguro de vida al mismo tiempo.

La otra paradoja es que la inalterabilidad que históricamente dio relumbrón al oro no solo desaparece a escala nanométrica, sino que pasa a convertirse en una reactividad química asombrosa y extremadamente útil. A un tamaño de 5 nm, las partículas de oro actúan como un catalizador inmejorable; es decir, en su presencia se aceleran las reacciones químicas, pero no se alteran los resultados. Los primeros en darse cuenta fueron unos investigadores japoneses que en 1987 lograron transformar monóxido de carbono en dióxido de carbono (de una toxicidad insignificante) a temperatura ambiente, cosa hasta el momento imposible: los catalizadores “clásicos” solamente lo logran a 100ºC. El hallazgo abrió el camino a todo tipo de aplicaciones industriales relacionadas con la purificación. Ya hoy se está beneficiando del hallazgo Union Chemical Laboratories, que ha desarrollado unas mascarillas antigás para proteger a los bomberos durante 100 horas. Con esa misma idea, varias compañías estudian soluciones para desintoxicar túneles y mejorar sus sistemas de evacuación de gases. Otro ejemplo de las aplicaciones que están surgiendo es el de BP Chemical, que emplea este metal para sintetizar el acetato de vinilo que necesita para fabricar colas y pinturas. Un campo que nos daría aún más alegrías sería el automovilístico, porque los actuales catalizadores de los coches no actúan hasta que el monóxido de carbono y otros gases incombustibles (y extremadamente tóxicos) del motor están calientes, así que en los primeros kilómetros se escapa a la atmósfera ese 80% de emisiones nocivas que expulsa el vehículo.

Pero la gran esperanza, y también la mayor discusión, está en el uso biomédico que estos adelantos pueden propiciar. Porque, si bien se ha visto que el metal más preciado cambia de cara cuando lo “rompemos” en añicos, lo cierto es que una de sus virtudes permanece intacta: que parece ser inocuo para el cuerpo humano. Esto podría permitirle actuar como vector, es decir, transportar un medicamento por todo el cuerpo hasta liberarlo en un lugar específico. ¿Y cómo lo encontraría? Resulta que los átomos de la superficie de las nanopartículas de oro son muy “amigos” de “asociarse” a otros elementos químicos. Así que los impregnan de otros compuestos que les conduzcan a pegarse, por ejemplo, a un tumor, para luego localizarlo. ¿Y no nos intoxican? Ahí está la discusión: la Agencia Francesa de Seguridad Sanitaria cree que es pronto para decirlo, pero investigadores alemanes opinan que el metal podría penetrar en la placenta de las embarazadas o alojarse en las paredes internas de los vasos sanguíneos. Y otro equipo norteamericano sospecha que el oro no es tóxico para unos tipos de células, pero sí puede serlo para otros. Quizá por eso aún es poco conocida la gastronomía “dorada”. En España encontramos empresas como Gourmet León (Sevilla) que comercializan un vino con láminas de oro de 23 quilates, gelatina de la misma guisa para canapés y adorno de sopas (para eso también hay polvos). No aportan sabor alguno, pero tampoco son nocivos. Ya lo dijo el médico Paracelso en el siglo XVI: “Todo es veneno y nada lo es; la dosis es la que hace el veneno".

Otra gran idea se está gestando en Glasgow con el Proyecto MINT (Molecular Interconnect for NanoTechnology). Allí están viendo la forma de crear circuitos integrados aún más pequeños que los que se logran con silicio. Su idea es que, ya que el oro “se lleva” tan bien con las partículas orgánicas, se podrían construir nanocables hechos por pequeñas porciones de este metal enlazadas entre sí con cadenas de proteínas (ADN y ARN), porque estas son muy flexibles y capaces de autoensamblarse. Lo que está por ver aún es si esos nuevos cables serán tan buenos conductores a esa escala como lo es el silicio.

jueves, 20 de marzo de 2008

Marketing polémico...

Uno de los científicos más importantes del mundo se ha metido en un buen lío después de decir que los individuos de raza negra son menos inteligentes que los de raza blanca y que la idea de “igualdad en lo que se refiere al razonamiento, que ha sido compartida por todos los grupos raciales, no es más que una ilusión”.

Los comentarios de Jim Watson, ganador del premio Nobel por sus trabajos para descifrar el ADN y actual director de una de las principales instituciones de investigación científica de Estados Unidos, han provocado un aluvión de críticas.

El genetista, de 79 años, ha vuelto a abrir el polémico debate sobre las razas y la ciencia en una entrevista en la que ha explicado que la política occidental hacia los países africanos está mal enfocada debido a la suposición de que los negros son tan inteligentes como los blancos, y ha sugerido que las pruebas dicen lo contrario. También ha explicado que los genes responsables de la inteligencia humana podrían ser interpretados en apenas una década.

La recientemente formada Comisión para la Igualdad y los Derechos Humanos, sucesora de la Comisión para la Igualdad Racial, ha advertido que estudiará a fondo los comentarios del doctor Watson y también serán examinados en el contexto de la ley.

Watson a pisado suelo británico para dar una serie de conferencias en el marco de la promoción de su nuevo libro: Evite aburrir a la gente: lecciones de una vida en la ciencia. Una de sus conferencias la iba a dar en Museo de la Ciencia, en un acto organizado por el Centro Dana, que ahora discute sus propias posturas científicas.

Los más críticos con las opiniones de Watson han pedido que tanto la comunidad científica como la política respondan con fuerza a estas opiniones vertidas por el Nobel. Keith Vaz, presidente del Comité Laborista de Asuntos Sociales británico, ha dicho que “es triste ver a un científico haciendo este tipo de comentarios infundados y sin base científica”, y ha añadido que espera que toda la comunidad científica rechace rotundamente lo que parecen ser los prejuicios personales del señor Watson.

El científico estadounidense se ganó un lugar en la historia por los grandes hallazgos científicos del siglo XX cuando, trabajando en la Universidad de Cambridge en los años 50 y 60, formó parte del equipo que descubrió la estructura de doble hélice del ADN. Compartió el premio Nobel de Medicina en 1962 con su colega británico Francis Crick y con el neozelandés Maurice Wilkins.

Sin embargo, a pesar de dirigir el laboratorio Cold Spring Harbour, en Long Island, desde hace cincuenta años y a pesar de ser considerado un líder mundial en la investigación oncológica y genética, las controversias que han generado sus comentarios sobre la raza, la política o la sexualidad han sido frecuentes.

Steven Rose, profesor de ciencias biológicas en la Open University y miembro fundador de la Sociedad para la Responsabilidad Social de la Ciencia, ha afirmado que “éste es el Watson más escandaloso. Sus opiniones están fuera de cualquier profundidad científica, social y política”.

viernes, 29 de febrero de 2008

Jubilación...¡Hay novedades!...

Las nuevas medidas presentan opciones de retiro más tardías, graduales y flexibles…

Desde principios de este año, los futuros jubilados tienen más opciones para elegir cuándo, cómo y en qué condiciones quieren finalizar su vida laboral.

Ahora es posible ampliar la vida laboral del trabajador. Hay personas que a los 65 años todavía se encuentran en forma y con cualidades físicas y psíquicas en perfectas condiciones. Son trabajadores que no sienten que sea el momento de retirarse y creen que aún pueden estirar su continuidad en la empresa. Por ello, voluntariamente pueden retrasar la edad de retiro hasta los 70 años y, a cambio, por año de más que trabajen, se les recompensará con un incremento del 2% en la pensión de jubilación. Por lo tanto, si un trabajador agota los cinco años máximos permitidos, pasará a ser un jubilado con un 10% de incremento en su pensión.

La pensión máxima para 2008 está en 2.384€. ¿Cómo afecta el incremento por ampliación de vida laboral si al trabajador le corresponde esta pensión? Igualmente se le recompensará con una cantidad anual a tanto alzado que dependerá de los años que lleve cotizados. Teniendo en cuenta que los años mínimos necesarios para recibir una pensión son 15 años (5.475 días), también se recompensará especialmente a aquellos que lleven más de cuatro décadas cotizando a la Seguridad Social y decidan ampliar su vida laboral. En este caso la pensión se les incrementará un 3% al año, un 15% si agota su vida laboral hasta los 70.

La edad para jubilarse anticipadamente baja en caso de que el empleo corresponda al grupo de actividades peligrosas, tóxicas, insalubres o penosas (mineros, marinos mercantes, etc…). Pero ahora se alarga el límite de edad para hacerlo. Ya no habrá opción de jubilación anticipada para los de 49 años como se venía haciendo hasta el momento en ciertos sectores; a partir de ahora sólo se tiene la opción de jubilarse una vez cumplidos los 52 años.

Se endurecen los requisitos para acceder a la jubilación parcial; es decir el modelo de jubilación que combina un contrato a tiempo parcial – con una reducción del horario laboral del 25% al 75% - con un contrato de relevo. Anteriormente la reducción máxima de jornada era del 85%, mientras que la mínima estaba en un 15%. La idea es fomentar este modelo de jubilación entre las personas que más han cotizado en su vida. Por ello, en lugar de 15 años de cotización máxima se exigirán 30 años. Para optar a la jubilación parcial habrá que tener 61 años (antes exigían 60) y una antigüedad en la empresa de 6 años (que hasta ahora no se exigía).

Derechos adquiridos…

Hay que señalar que la regulación antigua todavía se aplicará hasta 2009 en algunos casos, sobre todo en los que existan compromisos con convenios. Además, los trabajadores con seis años de antigüedad en una empresa y 30 años de cotización a la Seguridad Social, todavía tienen la opción de jubilarse a los 60 años, pero sólo hasta 2012. Eso sí, quien le sustituya en la empresa tiene que estar a jornada completa y con contrato indefinido.